Equipo sacerdotal

Párroco
Angel Luis Caballero Calderón

Madrileño del pueblo de Barajas, nació el 31 de enero de 1972 convirtiéndose en el pequeño de tres hermanos. Sus primeros estudios los cursó en el Colegio de las Esclavas del Corazón de Jesús y en el Colegio Claret de Madrid. Después entraría en la Universidad Complutense de Madrid para realizar la carrera de Estadística.

Su familia está muy vinculada a la aviación y es algo que este sacerdote ha respirado desde pequeño. A pesar de querer pilotar aviones desde niño, pronto el Señor le mostrará los otros vuelos que le tiene preparados. En 1992 ingresa en el Seminario donde realiza los estudios de Teología y cursa el bienio de Dogmática en la recién inaugurada Facultad de San Dámaso. En el jubileo del 2000, es ordenado en la Catedral de la Almudena junto con sus otros nueve compañeros del Seminario de Madrid.

En 1999, siendo aún seminarista, fue enviado a la parroquia de San Miguel Arcángel de Las Rozas y desde ese año compartió su ministerio pastoral con la otra responsabilidad que conformaba su vida: la pastoral diocesana de niños y jóvenes como Subdelegado. Dos misiones que determinan su labor por la evangelización de la infancia y la juventud en el ministerio presbiteral.

En octubre de 2005 fue enviado a la parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Hoyo de Manzanares con la responsabilidad de ser el nuevo párroco y, en septiembre de 2016, es nombrado párroco de nuestra parroquia. También, forma parte del equipo de expertos de la Delegación Episcopal de Catequesis y colabora con el Departamento de Actos Institucionales del Arzobispado de Madrid.

En estos años, hemos descubierto que a este sacerdote diocesano se le da bien los ordenadores y el deporte, que le encanta el cine, la música y no escatima tiempo para los demás. Le fascina la gente, escucha, infunde optimismo y su sonrisa no le abandona.

Rafael nació en Barquisimeto, Estado Lara (Venezuela) el año 1981. Es el menor de tres hermanos, sus padres son Leobardo y Olga, dos santos según él, no porque sean sus padres sino porque le tuvieron que aguantar. Sus hermanos Leobardo y Gabriel estuvieron en el seminario, aunque ellos ahora son padres de familia. Uno de los compañeros de estudio de sus hermanos fue su párroco, el padre Efraín Pastrán, del cual aprendió mucho y aún sigue aprendiendo.

Teniendo una vida como laico, incluso con planes de matrimonio con su novia, fue invitado a unas convivencias en el seminario de su diócesis que le hicieron ver realmente cuál era la vocación de su vida, tomando la decisión de aceptar la llamada del Señor e ingresar en el seminario.

Le ordenaron sacerdote el 26 de octubre del 2013 y su primera misa fue también toma de posesión de la parroquia Nuestra Señora de Coromoto, donde fue párroco tres años. Vino a España para estudiar derecho canónico en la universidad eclesiástica de San Dámaso, mientras colaboró primeramente en la parroquia de San Blas y después de San Emilio.

Ahora es el vicario parroquial de nuestra parroquia Santísima Trinidad, esperando que pueda ejercer su ministerio entre nosotros por una buena temporada.

Vicario parroquial
Jesús Rafael García Riera

Diácono
Walter Antonio Bonilla Medrano

Walter nació el día 10 de noviembre de 1985; en la ciudad de San Miguel (El Salvador). Desde muy pequeño ha estado participando de los distintos grupos de la Parroquia Oratorio San José, que es su parroquia de origen. Aproximadamente a los 16 años empezó a servir como catequista, después de un proceso de formación.

Al terminar con sus estudios de bachillerato, quería estudiar una carrera que le permitiera servir y ayudar a los demás, por lo que comenzó sus estudios de medicina en El Salvador, para posteriormente culminarlos en Cuba. Volvió a El Salvador y se incorporó de nuevo al grupo de catequistas de la parroquia, además de colaborar en la pastoral juvenil y en el equipo de misiones. Fue durante este período cuando empezó a descubrir con más claridad que la llamada, antes sentida, se manifestaba de una forma concreta para seguir al Señor desde el sacerdocio. La experiencia como misionero en Guatemala le ayudó a descubrir que la medicina era algo que le gustaba, pero que a su vida le faltaba Alguien que le diera plenitud y felicidad.

Hace unos meses fue su ordenación diaconal y solo puede estar agradecido con Dios por el don de la vida y de la vocación, por su familia, por los que le cuidan en este camino y por toda la gente con la que se he encontrado en las distintas pastorales.

¿Qué es un sacerdote o presbítero?

Un presbítero es guía y sostén de su comunidad. La misión religiosa que cumple el sacerdote abarca tres grandes campos:

Como mensajero revive y repite la predicación del Reino, tal como Jesús la llevó a cabo en su vida terrena. Por eso sigue alentando todos los ideales del Reino como la relación con Dios como Padre, el anuncio de su misericordia cercana, la integración de los marginados, el perdón de pecadores, la superación de las injusticias, la promoción de las libertades…
Como apóstol, habla de Aquel por quien es enviado; da razón de El, le presenta como vivo y vivificador de la vida humana.
Como maestro y guía instruye, edifica, corrige, sana a la comunidad y da ejemplo anunciando los ideales del Reino y predicando a Cristo.

Encontramos varios sacerdotes en nuestra parroquia, ¿por qué? Por las necesidades de nuestra comunidad parroquial existe un equipo sacerdotal. Al frente está el párroco, al que se le encomienda, como pastor propio, el cuidado de las almas en una determinada parte de la diócesis bajo la autoridad del obispo (Christus Dominus 3 0), es el primer responsable de la acción pastoral de la parroquia. La misma solicitud, derivada del sacramento del orden, comparten con el párroco, los vicarios parroquiales, corresponsables en el trabajo pastoral, en unidad de esfuerzos y dentro de un clima de diálogo. Encontramos a los adscritos que participan en el trabajo pastoral en la medida de sus posibilidades y en corresponsabilidad con el resto del equipo. Y, esporádicamente, los colaboradores.
Por ultimo, el diácono, corresponsable también en la tarea pastoral, a medida de las posibilidades de su ministerio (puede administrar todos los sacramentos menos la eucaristía, la penitencia o reconciliación y el orden sacerdotal).